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9 de octubre

Mensajes

Mensajes son las palabras que se escribieron el 7 de octubre mientras todo pasaba: los pedidos de ayuda, las despedidas y los avisos de que alguien seguía vivo.

Las madres de Be’eri

El grupo de WhatsApp de las madres de Be’eri tenía unas 200 integrantes. La mañana del 7 de octubre, un chat pensado para la vida cotidiana empezó a llenarse de avisos: "Hay un terrorista en las escaleras. Llamen a alguien". Con las horas, el grupo cambió de nombre: "Madres de Be’eri, Emergencia".

Durante casi 20 horas compartieron dónde estaban los terroristas, cómo trabar los cuartos seguros, qué hacer con el humo y, sobre todo, pedidos de ayuda. Mensaje a mensaje, el chat registró cómo una comunidad entera intentaba sobrevivir.

Hersh Goldberg-Polin

Hersh Goldberg-Polin estaba en el festival Nova cuando empezó el ataque y se refugió con otros jóvenes cerca de Re’im. A las 8:11, su madre, Rachel, recibió dos mensajes en el mismo minuto: "Te amo" y, después, "Lo siento". En ese instante entendió que algo terrible estaba pasando.

Hersh perdió parte de su brazo izquierdo y fue llevado a Gaza. A fines de agosto de 2024, casi once meses después, fue asesinado junto a otros cinco rehenes. Esos dos mensajes fueron lo último que su familia recibió de él.

Laura Malo

Laura Malo había ido a bailar a Nova con un amigo. Horas después corría por su vida. Encontraron refugio en un invernadero, donde estuvieron cerca de 16 horas, inmóviles, sin agua ni comida. En medio de esa espera, Laura llamó a sus padres para despedirse.

Su padre le pidió que no tuviera miedo, que confiara en Dios. Esas palabras la acompañaron en las horas más difíciles. Finalmente pudieron mandar su ubicación y los rescataron. Laura volvió a llamar a su familia: esta vez, para decirles que seguía viva.

La familia Calderon

Gaya Calderon había crecido en el kibutz Nir Oz, pero meses antes se había mudado a Tel Aviv. Desde ahí empezó a recibir los últimos mensajes de su familia. Su hermana Sahar le escribió que tenía miedo y, poco después, que los atacantes ya estaban en la casa. Después, silencio.

Sahar, de 16 años, su hermano Erez, de 12, y su padre, Ofer, fueron secuestrados y llevados a Gaza. Gaya solo podía seguirlo desde lejos, hasta que apareció un video en el que reconoció a Erez siendo llevado cautivo.

Maya e Itay Regev

Maya e Itay Regev habían ido juntos a bailar. Terminaron intentando sobrevivir juntos. Heridos mientras escapaban de Nova, fueron secuestrados y llevados a Gaza, donde los separaron.

Maya volvió primero. Durante cuatro días, ya a salvo, solo podía pensar en una cosa: su hermano seguía allá. El 29 de noviembre, Itay también volvió. Después de casi dos meses separados por el cautiverio, pudieron volver a abrazarse.

Osher Barzilay

Osher Barzilay tenía 19 años y estaba de guardia en Nahal Oz el 7 de octubre. Mientras la base era atacada, se quedó en su puesto transmitiendo información, y le prestó su celular a otras soldados para que pudieran comunicarse con sus familias.

Sus padres le escribían sin saber qué pasaba. Osher respondió que estaba bien, que amaba a su madre y que no tenía señal. Después, el silencio. En sus últimas horas siguió ayudando, y permitió que otras chicas mandaran un último mensaje a los suyos.

Sharon Cunio

Sharon Cunio tenía 34 años y vivía en Nir Oz con su marido, David, y sus gemelas, Yuli y Emma, de tres. Cuando empezó el ataque, escribió al grupo de su familia: "Suenan las alarmas". Media hora después: "Están en nuestra casa". Más tarde, la casa estaba en llamas.

"Nos estamos muriendo", fue su último mensaje, a las 11:20. Toda la familia fue secuestrada y, durante semanas, esos mensajes fueron lo único que tuvieron de ellos. Sharon y las nenas volvieron el 27 de noviembre de 2023. David, en octubre de 2025.