Foto: fuente a confirmar
El cementerio de autos
A simple vista son autos destruidos. Pero cada uno había llegado hasta ahí con alguien adentro. Jóvenes que escapaban de Nova. Familias que intentaban salir de los kibutzim. Gente que buscaba huir. Otros que habían vuelto para ayudar.
Después del ataque, cientos de esos vehículos fueron reunidos en un mismo terreno. Quemados, perforados, deformados. Vistos uno al lado del otro, dejan dimensionar que detrás de cada auto hay un recorrido que se interrumpió.